En
este mundo contemporáneo, sumergido en una rápida e incesante transformación,
se percibe la necesidad de un nuevo modelo de educación centrado en el
estudiante y en el desarrollo de su pensamiento crítico, lo cual requiere de
una evaluación no solo de los contenidos si no de las estrategias y medios de
enseñanza y aprendizaje.
Las
instituciones educativas deben formar los estudiantes para que se conviertan en
ciudadanos bien informados provisto de un sentido crítico capaz de analizar los
problemas de la sociedad y buscar soluciones. Por lo que se hace evidente y
necesario optar por una educación abierta en y para la ecología poniendo de
manifiesto un pensamiento con relieve mentalista, que contemplen la enseñanza
de la ecología en las diversas áreas curriculares.
Siendo
este el deber ser y la realidad de nuestras instituciones educativas, ya que
están contemplados y fundamentados legalmente, en la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela en los artículos 107, 127, 128 y 129, en la
Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolecentes en su artículo 31, la
Ley orgánica de Educación en los artículos 14 y 15, en la Ley orgánica del
ambiente en los artículos 34, 35 y 37, Reglamento de la Profesión Docente articulo 6 entre otros.
Es
importante señalar que la ecología es una disciplina que se puede trabajar en
el desarrollo de cualquier aérea curricular ya que ésta posee la característica
de poderla relacionar con los diversos temas.
Para
el desarrollo de esta disciplina se requiere la formación y capacitación de los
docentes con el fin de que estos logren poseer una conciencia ecológica y una
cosmovisión que le permita entender el futuro de la humanidad y participar en
la búsqueda de las soluciones a los problemas ambientales a fin de formar un
ser social integral con conocimiento, experiencias y conciencias
ambientalistas.
Es
significativo aplicar la ecología en el desarrollo de las áreas curriculares
porque sería la manera de enseñar a los estudiantes a considerar relevante la
conservación de los recursos naturales, trabajando los principios de equidad
que le permitan palear un poco la desigualdades y la sostenibilidad esperando
que las acciones que se realicen no pongan en peligro las futuras generaciones.
Por
consiguiente, es importante resaltar que se ha originado un aumento
considerable de la contaminación ambiental, así como las catástrofes ecológicas
más grande que se tenga memoria. Sin embargo, “el equilibrio del mundo se
mantiene por infinidad de pequeñas y buenas cosas que se hacen y eso nos aleja
unos cuantos pasos de la destrucción. No dejando batirse por los hechos y
pensando que nada se puede realizar al respecto”. Por tal razón desde nuestros
hogares y escuelas puede hacerse algo para mejorar el ambiente.









