Radio Dubén Stereo.

viernes, 22 de marzo de 2019

La Incorporación de la Familia en la Educación de los Niños y Niñas con Necesidades Educativas Especiales y/o Discapacidad, más que un Reto una Necesidad. Por la Profa. Cándida Rosa Sánchez.


Profa. Cándida Rosa Sánchez
Licda. Educación Especial, mención Retardo Mental
Directora del IEENB María Esperanza
Participante del PNFA en Dirección y Supervisión
Circuito Educativo Fuerte Tiuna.
Correo Electrónico: kamilyrosa2504@gmail.com

En el marco del día internacional del Síndrome de Down en mi institución recibí un mensaje por whatsapp, de la representante de una de mis primeras estudiantes y recordé mis inicios como maestra. Fue una bella experiencia ya que no sólo me involucré con mis estudiantes, sino también con sus representantes. Doce años después corroboro el papel fundamental de la familia en el proceso educativo que se inicia en nuestras aulas y culmina en la integración de ese estudiante a la sociedad.
            Toda familia al recibir un niño o niña con una condición especial, siempre tienen la pregunta ¿Por qué a mi? Y buscamos un culpable o muchas veces pensamos que es un castigo por algo que hicimos, en la mayoría de las veces ocurre el rompimiento de la familia o la ruptura entre parejas, porque no queremos aceptar la condición. Para nadie es un secreto que no es fácil recibir un niño o niña con una discapacidad, nadie está preparado y en la gran mayoría son padres que no han alcanzado la madurez para asumir este rol, e incluso para tener un hijo o hija.
            Mi experiencia de 15 años como docente me permite destacar la importancia de la incorporación de la familia en la educación de sus hijos e hijas, no es fácil, pero ¡si se puede!, si logramos la integración de estas familias al proceso educativo y que participen.
            En primer lugar, hacer un trabajo de aceptación, buscando la ayuda necesaria de los profesionales del área: docentes especialistas, psicólogos, entre otros; investigar la condición que tiene su hijo y apropiarse de este conocimiento. El “apropiarse” implica el tomar conciencia que no es solo el estudiante quien tiene esta condición sino es todo el grupo familiar, que el niño o niña reciba su atención temprana, en donde nos pueden apoyar los Centros de Desarrollo Infantil del ME, no esconderlo, involucrarlo en nuestra vida diaria y comunitaria. Buscar las instituciones educativas que necesita y participar en ese proceso de adaptación al nuevo “hogar” en que será recibido su hijo. Es muy difícil llegar a una institución o servicio educativo y confiar a su hijo, pues como todos padres siempre nos duele y cuesta desprendernos de ellos en su primer día...
            Familia no temas, es una puerta que se te abre para estimular, orientar y formar al nuevo republicano que queremos en nuestro país. Tu hijo tiene muchas potencialidades que podemos desarrollar desde la atención pedagógica y especializada para garantizarle una atención educativa integral desde una visión holística, poniendo en marcha la pedagogía del amor tomando como prioridad el interés superior del niño o niña.
            En nuestras instituciones educativas encontrarán las herramientas que necesitas para ti, como familia y en particular para tu hijo o hija, no temas el incorporarlo a nuestro sistema educativo venezolano, en la modalidad de Educación Especial, ya que brindamos la atención educativa integral de niños, niñas y adolescentes.
            Bajo mi óptica he percibido la diferencia de avances que tiene un estudiante cuando la familia se involucra en su proceso de enseñanza-aprendizaje.
            Papi y mami, los invito a participar en el mundo educativo de sus hijos e hijas y los frutos o logros serán positivos y significativos para todos y todas. Cómo lo pueden lograr:
·   En primer lugar, aceptar que el niño o niña tiene una condición más no una enfermedad.
·       Tener claridad en cual institución de la modalidad necesita ser atendido tu hijo o hija.
·      Dar un voto de confianza a esta institución y al equipo que le brindará la atención y educación.
·     Mantener un canal de comunicación afectiva con el docente de aula para conocer y apoyar las actividades educativas y de la vida diaria.
·         Enamorarse e involucrarse en todas las actividades escolares y extraescolares.
·         Participar en las actividades y experiencias que su docente les convoque.
·         Trabajar de la mano con su docente para darle continuidad al trabajo del aula
·       Integra a tu hijo o hija en tus actividades diarias, tomando en cuenta las posibilidades que existen en tu grupo familiar y comunidad.
·    Haz de tu hijo o hija responsable de los deberes en el hogar y permítete lograr su independencia personal.
·     No permitas que la condición de tu hijo sea un motivo para excluirlo de la vida familiar y social.
·  Aprende de los especialistas para poder reforzar en casa el trabajo que está realizando para desarrollar al máximo el potencial de tu hijo o hija.
Con el trabajo articulado entre la Escuela, la Familia y la Comunidad, podemos lograr una verdadera inclusión social para nuestros estudiantes con necesidades educativas especiales y/o discapacidad.

“NO LE COLOQUES TECHO, SU LIMITE ES EL CIELO”

La Función Supervisora en el Sistema Educativo Venezolano, según la Profa. Danyela D. Castillo M.


Profa.  Danyela D. Castillo M.
Doctora en Ciencias de la Educación
Directora del CEINS Ciudad Tiuna
Participante del PNFAE en Dirección y Supervisión Educativa.
Circuito Educativo Fuerte Tiuna
Correo Electrónico: danyelacastillo14@gmail.com 
La figura del supervisor en el sistema educativo venezolano, a través del tiempo se ha visto asediado por la incorporación continua y sistemática de una serie de elementos estratégicos, metodológicos y técnicas derivados de los recurrentes cambios tecnológicos introducidos por el hombre y que han venido desarrollándose casi paralelamente con el surgimiento de una multiplicidad de necesidades sociales, económicas, políticas, de expansión, financiamiento y producción, entre otras.
Ante tal realidad, es innegable que la educación constituye el recurso más importante y el vector fundamental para promover el desarrollo de la personalidad de los ciudadanos, tanto en su sentido individual como social para que adquieran capacidad de anticipación al futuro, de actualización permanente, de orientación frente a los cambios, para incorporar los avances tecnológicos y generar nuevas transformaciones, asumiendo con creatividad y decisión el abordaje y la resolución de los problemas, tanto particulares como comunitarios sobre este particular, la función supervisora se considera clave para lograr el mejoramiento de la calidad educativa, por cuanto le compete el control y seguimiento de los cambios que han de darse en el proceso de enseñanza y aprendizaje, en concordancia con las necesidades de desarrollo nacional. En tal sentido, la exigencia de transformación educativa surge como una necesidad operante en la preparación de docentes para ejercer cargos directivos, donde los mismos deben adaptarse a la aplicación de nuevos modelos de supervisión escolar, a fin de alcanzar los objetivos de la educación y por ende de la escuela.
Al respecto, Neagley (2000), sostiene que la moderna supervisión escolar “es la acción positiva y democrática destinada a mejorar la enseñanza mediante la formación cotidiana de todos los interesados”  (p. 17).
Desde mi punto de vista, el personal directivo en su función supervisora debe ser capaz de estimular y orientar al docente para el uso de procedimientos que mejor se acomoden a su realidad social y su enseñanza no se transforme en un proceso rutinario, inadecuado o empírico generando un producto humano de baja calidad.
Con base a lo expuesto, Fermín (2003) expone que el ejercicio de la función supervisora por parte del personal directivo, exige del mismo estar debidamente formado en cuanto a conocimientos, habilidades y destrezas requeridas para ejercer el cargo, mantener una actitud positiva hacia la actualización constante ajustada a los programas de desarrollo educativo y manejar con adecuada precisión el ordenamiento legal que norma el sistema educativo venezolano.
Partiendo de este señalamiento, se infiere que el directivo en su función supervisora, debe saber interpretar científicamente la naturaleza humana de sus supervisados y poseer una cultura académica que le permita atender la dialéctica de los factores extraños que inciden en el proceso educativo y que ejercen presión sobre el desempeño laboral del docente incitándolo al conflicto institucional, debiendo además manejarse objetiva e imparcialmente para canalizar y orientar las demandas de éstos sin que se le cause daño al proceso de formación del educando.
Cabe destacar que los directivos en su función supervisora, desde mi opinión debe  estar orientada a alcanzar metas organizacionales, comunicar, planificar, tomar decisiones acertadas para llevar a sus colegas  hacia el logro de un rendimiento óptimo.
En este sentido, la productividad de las organizaciones educativas y en forma específica las del medio va a depender, en un primer orden del manejo eficaz de conocimientos, técnicas y la preparación adecuada del personal directivo más que por la experiencia acumulada a lo largo del ejercicio profesional, que al parecer le concede autonomía en la ejecución de sus funciones.
Por lo anteriormente expuesto planteo la necesidad de que el personal directivo de las Instituciones Educativas del Circuito Fuerte Tiuna y en forma específica el que labora en el sector educativo, se forme en los componentes básicos para desarrollar una efectiva praxis directiva y poder estar a la altura de los cambios y transformaciones de nuestro país para  ejercer la función supervisora de una manera cónsona,  y  poner en práctica la comunicación, toma de decisiones, planificación y la motivación, esto con la finalidad que el docente en su desempeño laboral genere situaciones de aprendizaje en los cuales tome en consideración métodos modernos de enseñanza significativa y positiva en nuestros educandos.

jueves, 21 de marzo de 2019

No es cuestión de pedagogía, es de andragogía, por la Profa. Glorena L. Contreras Pérez.


Profa. Glorena L. Contreras Pérez
Docente de Educación Inicial y Especialista en Educación de adultos.
Subdirectora del CEINS Ciudad Tiuna
Participante del PNFAE en Dirección y Supervisión
en el Circuito Educativo Fuerte Tiuna.
Contacto personal por: glcp.lor@gmail.com
Reflexionando sobre los debates e ideas en torno a la sociedad venezolana actual y el rol de la educación, no deja de repetirse en mi mente el aporte de un colega, quien comento sobre el origen de la educación, infiriendo de su revisión histórica de la educación que el objetivo original fue multiplicar en otros la conducta “idónea” de un esclavo en Grecia. En mi opinión, la construcción del sistema educativo venezolano actual sobre las bases del sistema educativo tradicional, no termina de nacer para descolonizar a los ciudadanos de la patria, debido a que continuamos girando en torno al modelo educativo de los colonizadores, que ha modelado desde el principio de los tiempos las sociedades del mundo.
Cuanto poder el de un maestro para crear hombres y mujeres, para crear sociedades; cuanto más poder aun el de un grupo de nosotros, para cumplir la meta del amo o para liberar mentes, la emancipación de los pueblos no es cuestión de pedagogía sino de andragogía. El término pedagogía y por lo tanto pedagogo tienen un largo camino ya andado en la historia, por su aceptación en la cultura humana va de la mano con todo cuanto se considera educación.
En torno a la educación permanente y liberadora la sociedad de educadores científicos, humanistas y pedagogos dieron luz en el mundo a la andragogía. Don Rodríguez, aun siendo un fabuloso y conocido pedagogo, probablemente se hubiera bautizado también como Andragogo, de haber conocido tal término, pues la vocación docente no es suficiente, el enfoque y la metodología adecuadas para tal fin son esenciales; es evidente que a través de la pedagogía no hemos alcanzado la sociedad descolonizada que Venezuela necesita, pienso que debemos intentar de otra manera, investigar y revisar que oportunidades nos ofrece la andragogía, la cual, a través de la educación permanente nos brinda un enfoque humano, autoresponsable y liberador.
En Venezuela el Dr. Félix Adam, es quien trae a nuestro país la andragogía y  la pone en práctica, pues en su quehacer como educador se percató que la población no necesita ser canalizada por la pedagogía eternamente, se dio cuenta que la educación en sí no tiene fin o límite de edad, es constante y permanente a lo largo de la vida de cada ser humano y por lo tanto es eterna a lo largo de la vida de la sociedad humana; así pues requiere estrategias diferentes que se adapten al nuevo hombre, a la nueva era social y que promueva la libertad de pensamiento. No es raro que los colonizadores sostengan el monopolio de la educación por la pedagogía.
Don Rodríguez fue reconocido pedagogo, su práctica en la escuela de primeras letras de Caracas bien pudo ser llamada “primeras luces”; sin embargo, en su recorrido por el viejo continente se vislumbra una actividad dirigida a una población diferente y no es lo mismo enseñar a leer, escribir, sumar, restar y otras herramientas básicas de la humanidad, a un niño de 6 años que enseñar a un hombre a pensar y crear, a cultivar en sí mismo la moral y a ser libre para liberar a otros.
Así como Rodríguez, pero en nuestros tiempos, Félix Adam se desempeñó en todo el escalafón educativo, desde monitor de maestro en la primaria hasta secretario de educación y rector universitario, y en su devenir vocacional y académico dio con el camino de la educación liberadora permanente que dará luz a la sociedad moderna y descolonizadora. José Gerardo Guarisma, (2009) rector de la Universidad Bicentenaria de Aragua, redactó un artículo sobre Félix Adam, en el cual dice... Para Adam, a la Andragogía le corresponde ocupar un espacio cultural en el mundo de las Ciencias de la Educación evitando el monopolio de la Pedagogía; (p.1) más adelante agrega que para Adam... la educación de los niños es más adiestramiento y proceso de domesticación que lo hace apto para vivir, solamente el hombre puede ser educado… El hombre debe adquirir primero aquellas habilidades requeridas para generar conocimientos; la obtención de habilidades constituye el adiestramiento.
Esta primera educación es priorizada por Simón Rodríguez, quien insiste en la importancia de la adquisición de las primeras nociones de las cosas y vemos que se realiza en el ideal de Adam cuando el hombre llega a ser adulto y utiliza la andragogía para dar continuidad a su formación integral “aprender a leer es adiestramiento, pero decidir qué leer o por qué leer es Educación” (Adam 1977) para mi estas ideas son tan vigentes como si se trataran de consejos paternales sobre nuestra acción docente hoy. Tampoco podemos seguir transformando la pedagogía, porque ya no sabemos ni qué es mientras tratamos que abarque todo y sea liberadora también, creo que ésta es indispensable para las primeras luces del ser humano, tan indispensable como lo es la andragogía para los procesos de formación de hombres y mujeres desde su adolescencia. Llamar a todo el proceso de educación pedagogía, es igual a negar que le cielo tiene más colores además del azul, y los cielos más hermosos son múltiples de colores.
Propongo a mis colegas abrir sus mentes a la andragogía, ahondar en su perspectiva y revisar su enfoque, pues éste puede ser el eslabón perdido para consolidar la educación emancipadora.

El Docente como líder según la Profesora Aminta Del Carmen Ospina Contreras.

Profesora. Aminta Del Carmen Ospina Contreras
 Msc Ciencias de la Educación
Directora de la UENE Arañero de Sabaneta
Participante del PNFAE en Dirección y Supervisión
en el Circuito Educativo Fuerte Tiuna.
Correo Electrónico: amintaospina3@gmail.com


Hoy en día los nuevos paradigmas y enfoques que forman parte en el proceso educativo, exigen la existencia de docentes que demuestren habilidades y destrezas que den respuesta a los nuevos desafíos que proyecta el ámbito educativo escolar venezolano.  De allí parte la necesidad y la importancia del docente como líder en nuestras instituciones educativas, puesto que predomina en estas las capacidades para influir efectivamente en la integración, comunicación, fortalecimiento de valores cooperativos y participación.
El docente del siglo XXI es un formador de ciudadanos, capaz de estudiar los contextos específicos y globales que le rodean y de responder a los desafíos de su tiempo. Es un facilitador donde prevalece su disciplina y que, a través de metodologías activas, ofrece las herramientas necesarias para que los estudiantes comprendan el mundo desde diversos lenguajes, aprendan a vivir con los demás y sean productivos.
Un docente líder debe proyectar el liderazgo desde los tres escenarios escuela, familia y comunidad dando vital importancia a la práctica educativa, caracterizado primordialmente por su gran poder de comunicación, que apoyan humana y filosóficamente su acción de guiar e influir en otros.
El docente debe ser un líder observador, asumir que entre su liderazgo su misión es despertar a sus estudiantes a la crítica, al análisis, a la transformación, al progreso y al desarrollo colectivo.

El mayor liderazgo que puede tener un maestro es enseñar más allá que los libros, es enseñar con el corazón, es permitir la libertad de aprender y entender que todos no aprendemos de la misma manera, es entender que la humildad prevalece y más allá, es comprender que son líderes carismáticos, capaz de dejar grandes huellas en nuestros niños y niñas de la patria. 

domingo, 17 de marzo de 2019

Natalicio del Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa.


El pasado 14 de marzo se cumplieron 117 años del nacimiento del maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, quien nació en La Asunción hoy capital del estado Nueva Esparta.  Fue un personaje de una intensa y amplia labor en pro de la mejora de la educación venezolana en el siglo XX, motivo por el cual se le considerara como el "Maestro de Maestros". Como político fue fundador de diversas organizaciones partidistas, entre ellas AD (1941) y el MEP. Fueron sus padres Loreto Prieto Higuerey y Josefa Figueroa. Realizó los estudios primarios en la Escuela Federal Graduada Francisco Esteban Gómez de su ciudad natal (1918). En la misma inició sus estudios de secundaria en el Colegio Federal hasta que en 1925 se traslada a la capital donde se gradúa de bachiller en el liceo Caracas (1927) que dirigía el maestro Rómulo Gallegos. En 1934 egresa de la Universidad Central de Venezuela, con el título de doctor en ciencias políticas y sociales. A partir de este momento, inició una intensa actividad política que lo llevó a ser cofundador de diversas organizaciones partidistas: Organización Venezolana (Orve, 1936), Partido Democrático Nacional (PDN, 1936), Acción Democrática (AD, 1941), del que fue secretario general (1958-1959) y presidente desde 1963 hasta 1967 cuando se separó del mismo y se convierte en presidente-fundador del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), hasta su muerte.
En cuanto a los diversos cargos públicos que ocupó, tenemos que fue senador por el estado Nueva Esparta (1936-1941; 1959-1969), presidente del Consejo Permanente de Cultura del Senado (1974-1979). Entre 1962 y 1967 fue presidente del Congreso de la República. Antes de esto había sido secretario general de la Junta Revolucionaria de Gobierno (1945-1948) y ministro de Educación (1947-1948). Como consecuencia del Golpe de Estado del 24 de noviembre de este último año fue enviado al exilio. Hasta el momento de su regreso al país, a raíz del restablecimiento de la democracia el 23 de enero de 1958, se dedicó a la labor educativa en el exterior como jefe de misión al servicio de la UNESCO, primero en Costa Rica (1951-1955) y luego en Honduras (1955-1958). Durante este tiempo, fue también profesor de la Universidad de La Habana (1950-1951).
En su labor como jurisconsulto integró la Comisión Redactora del Proyecto de Constitución Nacional (1936) y de la Carta Magna de 1961. Asimismo, fue coautor del primer proyecto de Ley de Educación (1948) y de la Ley de Educación vigente, promulgada el 9 de julio de 1980. En 1986 formó parte de la Comisión Presidencial del Proyecto Educativo Nacional coordinada por el doctor Arturo Uslar Pietri. Uno de los principales aportes teóricos de Prieto sobre la educación, fue la tesis del Estado docente, la cual elaboró a partir del concepto Estado social de Hermann Heller, de la escuela política alemana. Esta tesis la expuso Prieto Figueroa en una conferencia dictada en la escuela normal Miguel Antonio Caro (agosto 1946), en los siguientes términos: "Todo Estado responsable y con autoridad real asume como función suya la orientación general de la educación. Esa orientación expresa su doctrina política y en consecuencia, conforma la conciencia de los ciudadanos". De acuerdo con lo anterior, la educación debía responder al interés de la mayoría y en tal sentido habría de ser democrática, gratuita y obligatoria combinando la igualdad de oportunidades y la selección sobre la base de las capacidades del individuo.
Prieto Figueroa tuvo también una destacada labor como pionero del gremialismo. En tal sentido, en 1932 fundó la Sociedad de Maestros de Instrucción Primaria y en 1936 la Federación Venezolana de Maestros (FVM). En 1937 y hasta 1942 mantuvo en el diario Ahora, de Caracas, su página "La escuela, el niño y el maestro". Además de este diario, por muchos años publicó sus colaboraciones en diversos órganos tanto de la capital como del interior del país. Selecciones de sus artículos fueron recogidas en los libros: Las ideas no se degüellan (1980), Pido la palabra (1982) y Mi hermana María Secundina y otras escrituras (1984). Además de los aspectos anteriores, Prieto tuvo otras iniciativas de carácter institucional: Consejo Nacional de Universidades; Patronato de Roperos Escolares y Comedores Escolares; la primera escuela de Teatro de Venezuela (1947); el Taller Libre de Arte (1948); el Instituto de Profesionalización del Magisterio (1947), actual Instituto de Mejoramiento Profesional; adscribió la Radio Nacional, fundada en 1946, al Ministerio de Educación (1947), modernizando sus instalaciones. En este último año incrementó la subvención por parte del Estado a la Orquesta Sinfónica de Venezuela, subvención existente desde 1936, e impulsó la creación del Servicio de Investigaciones Folklóricas Nacionales y el órgano divulgativo del mismo, la Revista Venezolana de Folklore, cuyo primer número corresponde al lapso enero-junio de 1947.
El 8 de abril de 1947 firmó el decreto para la edición de las Obras Completas del Libertador, compiladas por Vicente Lecuna que circularon el mismo año, y creó la Comisión Organizadora de las Obras Completas de Andrés Bello. Mediante una resolución del 10 de julio del mismo año, transformó la vieja Escuela de Artes y Oficios para Hombres en Escuela Técnica Industrial. En 1959 creó el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE). Sus libros reúnen sus preocupaciones políticas, pedagógicas y sociales. En 1984 fue incorporado como individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua. En 1986 comenzaron a publicarse sus Obras Completas, de las cuales llegaron a circular sólo 2 volúmenes.
El maestro Prieto murió en Caracas el 23 de abril de 1993 a la edad de 91 años, hoy se mantiene su pensamiento educativo más vigente que nunca.

Fuente: https://www.venezuelatuya.com/biografias/prieto_figueroa.htm







Ante cualquier eventualidad o catastrofe este morral debes tenerlo preparado siempre en tu casa y/o vehículo.